El control sobre las transacciones digitales sigue aumentando en España. Hacienda ha puesto el foco en Bizum, la popular plataforma de pagos instantáneos, con el objetivo de evitar la evasión fiscal y garantizar que todas las operaciones económicas queden reflejadas en las declaraciones tributarias. Esta medida forma parte de una estrategia más amplia para supervisar el movimiento de dinero digital en el país.
¿Qué cambios está implementando Hacienda?
La Agencia Tributaria ha establecido un protocolo específico de vigilancia, en colaboración con las entidades bancarias. Los bancos están obligados a informar sobre operaciones sospechosas o aquellas que superen ciertos límites. Además, Hacienda ya dispone de herramientas de análisis de datos, capaces de detectar patrones de transacciones irregulares, como envíos repetitivos entre los mismos usuarios o movimientos que no coincidan con la actividad económica declarada.
Uno de los puntos clave es que, aunque Bizum permite enviar hasta 1.000 euros por operación, no es solo el importe lo que genera alertas, sino la frecuencia y el volumen total de las transacciones. Si una persona recibe múltiples pagos en cortos periodos de tiempo o si las cantidades acumuladas son significativas, Hacienda podría solicitar justificantes que acrediten el origen del dinero.
Los principales afectados por el control de Bizum
Las personas que más notarán estas medidas son aquellos que utilizan Bizum de manera frecuente para recibir pagos no declarados. Entre ellos se encuentran autónomos y pequeños negocios que aceptan Bizum como método de pago pero no incluyen esos ingresos en su contabilidad. También podrían verse afectados particulares que reciben dinero de forma recurrente, aunque sea por motivos informales como regalos, donaciones o préstamos entre amigos y familiares.
Aunque en principio estos movimientos no deberían estar sujetos a impuestos, si Hacienda detecta un patrón que se asemeje a una actividad económica encubierta, el usuario podría enfrentarse a requerimientos fiscales.
¿Qué sanciones pueden aplicarse?
Hacienda ha sido clara: las irregularidades no quedarán impunes. Aquellos que no declaren los ingresos obtenidos a través de Bizum podrían ser sancionados con multas que oscilan entre el 50% y el 150% del importe no declarado. En los casos más graves, se podría abrir una investigación por fraude fiscal, con consecuencias legales más serias.
Para evitar problemas, es recomendable que autónomos y pequeños empresarios declaren correctamente todas sus operaciones, manteniendo un registro detallado de sus movimientos financieros y consultando con un asesor fiscal si tienen dudas sobre su tributación.
Bizum no es el único objetivo: otras áreas bajo control
El seguimiento de las operaciones por Bizum forma parte de una estrategia más amplia de Hacienda para detectar irregularidades en el ámbito digital.
- Tarjetas de crédito y débito: Se están analizando movimientos bancarios en busca de gastos desproporcionados en comparación con los ingresos declarados.
- Sorteos y apuestas: Los premios obtenidos en concursos y juegos de azar deben tributar, y Hacienda está colaborando con plataformas de apuestas para garantizar que se paguen los impuestos correspondientes.
- Premios en especie: Artículos como coches o viajes ganados en promociones también deben declararse. Los organizadores de estos sorteos están obligados a notificar a Hacienda sobre el valor de los premios.
Recomendaciones para evitar sanciones
Para evitar problemas con la Agencia Tributaria, es fundamental adoptar una gestión fiscal transparente. Algunas claves incluyen:
- Registrar todas las transacciones, incluyendo pagos recibidos por Bizum.
- Consultar con un asesor fiscal si existen dudas sobre la tributación de ciertos ingresos.
- Declarar voluntariamente cualquier error en la declaración de impuestos antes de que Hacienda lo detecte.
Con estos nuevos controles, queda claro que Hacienda se está adaptando a la digitalización de los pagos y reforzando su capacidad de supervisión. Bizum, que en su origen surgió como una herramienta de pagos entre particulares, se ha convertido en una vía de ingresos para muchas personas. Ahora, el uso indebido de esta plataforma podría traer consecuencias fiscales para quienes no cumplan con la normativa.